viernes, 26 de julio de 2013

Parábola de mi jardín

Mi zoológico no acaba aquí. Ahora voy a llevarte a una curva natural donde la resina ha detenido a los insectos. Bajo la retama se esconden niños y perros. Los enanos del jardín se han mudado, cansados en sus trajes deslucidos mientras los cisnes de cemento pintado se disfrazan de perros cuzcos, ¿o son perros? ¿y los niños ventrílocuos? Tu cara y la magia piden otra representación, yo me quedo sin argumentos y los telones cubren los camiones que nos invitan a acomodarnos. De pie, viajamos con los ojos apenas abiertos.

No hay comentarios: